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Que nadie te impida ser quién eres!

Que nadie te impida ser quién eres!

El otro día, navegando por la red, vi una publicidad muy divertida. Estaban anunciando un curso de Formación de Profesores de Yoga, en el que te decían: “No hagas tu formación de Instructor de Yoga para enseñar, pues ya hay suficientes instructores, si no, para profundizar en tu práctica.” Yo, me quedé perpleja!!

Osea, me estás vendiendo un curso que tiene como finalidad principal ser instructor de yoga, pero al mismo tiempo me pides que no lo utilice para esto, si no, ¿simplemente para profundizar en mi práctica? ¿Pero qué pasa?

Sí que es verdad, que hay gente que sólo quiere profundizar en su práctica y entender cosas, de hecho, yo empecé así. Pero, ¿por qué al mismo tiempo que le ofreces esta titulación, le niegas el derecho a ejercer de ello? Es como si me dices: Cómprame este maravilloso pan de espelta, pero no te lo comas, sólo déjalo en tu cocina que se quede duro como una piedra, para observar el buen uso que le puedes dar como pisapapeles.

Por naturaleza, siempre he sido rebelde y curiosa, y el que alguien me diga: esto es así, porque yo lo digo!, pues, lo siento, pero no va conmigo. Dame un porqué y una razón lo suficientemente valiosos para convencerme.

Es verdad, que hoy en día, hay más instructores de Yoga que centros. Pero aún así, qué sabes si ese es el Dharma de alguna persona que acaba de conocer el Yoga. Hay gente que lleva mucho tiempo instruyendo, pero no tiene esa esencia, que sólo unos pocos llevan dentro. El ser profesor de Yoga es una responsabilidad, pero al mismo tiempo, tienes que sentirlo. Tienes que ser sincero contigo mismo, si es tu verdadero camino, o si sólo es una forma fácil de ganar dinero por el mero hecho de ser flexible.

Una vez, me vino a la cabeza, irme a pasar mi vida a un ashram y dedicarla al Yoga. Pero, pasado un tiempo, reflexioné y vi que mi vida estaba aquí, entre los urbanitas, pero eso no tenía que ser un impedimento para dedicarme a ello.

Yo, imparto clases en una formación de profesores en el centro de una amiga. Ella dice que sé mucho, que debería cobrar más y trabajar menos! (jajajajajaja). Tengo algunos conocimientos, que intento compartir con los demás, lo que hace que me enriquezca a mí misma un poco más. En estas formaciones ves de todo, gente que lleva un don dentro, y otras que simplemente, tienen contactos y una página web en la que en cuanto tengan el título se van a tirar de cabeza a la piscina, aunque no sea su Dharma (su misión en esta vida). Es más, una vez, una alumna que acabó una formación creó su web y me animé a leerla. Cuando fui a la sección de Yoga, me quedé un poco decepcionada, pues vi que había copiado un texto mío. Le pedí amablemente que lo quitara, o al menos pusiera su autora, y lo quitó rápidamente. Lo más triste de este incidente, no es que le copien a una (puede tomarse también como un alago), si no, que esa persona te está demostrando que no ha aprendido absolutamente nada de la formación, y mucho menos “qué es el Yoga.” El Yoga, no son 4 posturas al ritmo de tu respiración, es un estilo de vida que te ayudará a aprender más de ti mismo y de el maestro o divinidad que llevas en tu interior.

Comentando con el personaje más importante en Yoga en España, éste me decía que las formaciones de profesores le horrorizaban y que lo que había que hacer más, era estudio y práctica personal. Si te paras a pensar, tiene gran razón, pues en el Yoga, tú (como profesor) puedes plantar la semilla, pero es esa persona la que tiene que hacer que crezca en su interior, para poder así mostrar un hermoso Vrksasana el día de mañana (la postura del árbol).

 

 

 

Un comentario

  • Muy cierto,el yoga últimamente se ha convertido en una actividad más a hacer en los ratos libres para muchas personas.Se le despoja de su auténtica misión y simbolismo,se le decolora y se le roba la esencia,hasta convertirla en una pseudogimnasia cibernética.
    Y aunque hay muchos instructores de yoga,quizá se necesiten más,justamente porque hay en realidad pocos instructores reales,que sienten verdaderamente la llamada interior.
    Tal como la misma palabra dice,el Yoga significa”unión con la divinidad”,y no es un crecimiento interior solo hacia tí mismo,sino que el hecho de compartir tus enseñanzas con los demás es justamente el mejor regalo que se puede hacer y una de las verdaderas motivaciones de los auténticos maestros.
    Por eso me extraña que en un Curso para instructores de yoga,se niegue esta bonita faceta y lo canalizen hacia el parámetro más egocéntrico ,como si se dijera subliminalmente”no compartas tu sabiduria con los demás”y “mira únicamente por ti mismo”,cosa que me fascina justamente por la contrariedad que ello supone.
    En fin,supongo que aún me ilusiona pensar que existen los maestros clásicos,aquellos que por su humildad jamás pasan desapercibidos y que seguro que siguen viniendo a este mundo con una clara misión en la vida:
    Entregarse a los demás.
    Por suerte,todavía existen de esos!!

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