Tu vida en tu clase de Yoga

Así como una jornada bien empleada produce un dulce sueño, así una vida bien usada causa una dulce muerte.

Algo que tenemos seguro en el momento en que nacemos es que moriremos. Sin embargo, es un tema que a la mayoría de personas les da miedo, incluso hablar de ello. No es necesario pensar en ello cada día, ahora bien, es algo natural que a todos nos llegará.

Cada persona tiene su creencia ante esta: que no hay nada más allá; que hay otras vidas; que resucitarás… Cualquier creencia es respetable.

Pero, según Leonardo da Vinci, que es el que pronunció la frase que se encuentra debajo de la imagen; si vives una vida plena, intentando hacer el bien, cuando tu momento estarás preparado. Aunque, igual que para muchas cosas, nunca se está al 100% preparado.

Siempre nos produce tristeza y pena cuando le llega la hora a alguien de nuestro alrededor, es normal. Pero, depende en que situaciones, el no querer que suceda se vuelve un acto de egoísmo. Por ejemplo, algún familiar que esté muy enfermo y sufriendo dolores horribles, al cual se le ha diagnosticado que no mejorará, el querer que no suceda es un acto puramente egoísta, pues de la manera que acabará su sufrimiento será que muera.

En nuestra práctica de Yoga acabamos siempre con la postura del cadáver, Savasana. Iguall que en la vida, en la clase de yoga pasamos por diferentes etapas: algunas prácticas empiezan y acaban con Savasana. Otras, empiezan con el Om, que es la vibración a través de la cual se originó el universo. Otras, empiezan con ejercicio de respiración, que es lo primero que hacemos al nacer. Otras, empiezan con la postura del Embrión. Y, otras, con el Saludo al Sol, que sería como el “despertar” del cuerpo en armonía con la respiración.

Pues, eso, una clase de Yoga es como la vida:

  1. Naces.
  2. Empiezas a respirar conscientemente y a mover tu cuerpo.
  3. Pasas por diferentes etapas: algunas de ellas muy agradables. Otras no tanto. En algunas pasas miedo, pero actúas. En otras, quizás no te atreves a intentarlo porque no te sientes preparado.
  4. Finalmente, mueres…

… Para renacer con una energía renovada.

De hecho, la práctica de una persona (como realiza las posturas; cuales no se atreve a hacer, etc.) dan una información enorme de esa persona. De cómo es y de cómo interactúa en su vida.

Por ello, creo que cuando eres un practicante serio de Yoga, aprendes a aceptar cosas con mayor naturalidad, incluida, la propia muerte.

Como bien cierto es que existe la muerte; te animo a que vivas tu vida de una manera más plena y sin miedos. Disfruta del camino, como si fuera el primer y el último día de éste!!!!!

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