Relajación y Energía

yinLa vida está llena de contrarios. Sin el Yin no hay Yang. Sin noche no hay día, etc.

Es por ello, por lo que para estar a un nivel óptimo de energía vital necesitamos tanto el ejercicio (mover el cuerpo), como el descanso (relajación).

Siempre hay que buscar el equilibrio para poder estar en armonía.

Por ello, en una práctica de Yoga es tan importante la parte física o realización de posturas (asanas) como la parte del Relax final o Savasana. De hecho, una clase sin relajación final no sería una clase óptima para el organismo. Sin esa parte, sería mero ejercicio físico. Este último momento de distensión es dónde realmente se obtienen los beneficios del trabajo realizado por el cuerpo con anterioridad. Es como cuando realizas un buen puchero; mucho mejor si lo dejas que repose.

Lo que pasa, dentro de la sociedad en la que vivimos…

Es que la relajación, en la gran mayoría de los casos, se confunde con distraerse en otra actividad. Es decir; vengo agotado del trabajo y me tumbo a “descansar” en el sofá viendo la tele (dónde la gran mayoría de programas no paran de gritarse los unos a los otros). Aquí, no estamos descansando, si no que estamos ocupando nuestra mente y nuestra atención en otra cosa. En este caso, sería mucho mejor, tumbarse en la cama o en el suelo (encima de esterilla o colchoneta) sin hacer nada, incluso, con los ojos cerrados.

Es por ello, por lo que muchos estudios avalan que una pequeña siesta es muy buena para restaurar el equilibrio de nuestro cuerpo y nuestra mente. Para ello, ésta debe ser de unos 20-30 minutos. No más. Este pequeño descanso nos aportaría mucha energía y un mayor rendimiento en todo lo que hacemos.

Sin embargo, lo que hace la gran mayoría, son estas otras 2 opciones:

  1. Sofá y aplatanamiento físico y neuronal.
  2. Ir a machacarse al gimnasio sin sentido. Porque el sudar, el pedalear y el levantar peso como un poseso le hacen sentir mejor (sin darse cuenta que, si no descansan, forzando el cuerpo a tal extremo, un día tras otro, lo único que conseguirán es lesionarse).

La importancia de unos momentos de silencio y paz

Realmente es muy importante, encontrar unos minutos para tí. Para observar tu cuerpo, tu respiración, y poder estar en consonancia con tu Ser.

Si te es muy difícil la meditación, simplemente, toma unos minutos para tumbarte, relajado, y llevar tu atención a tu respiración. Puedes hacer muchos tipos de prácticas. Incluso, el observar el movimiento natural de tu respiración, mientras cuentas unas respiraciones. A ello, puedes añadir el observar tu cuerpo tumbado e ir pensando mentalmente en apretar y aflojar diferentes zonas del cuerpo por orden.

Verás que, poco a poco, lo que te parece una práctica tonta, te aportará un gran beneficio para tu día a día.

Es importante por eso que, cuando estés agotado y tengas un día de fiesta intenta no llenarlo hasta a tope de actividades. Si no, hazte el regalo de descansar todo lo que tu cuerpo necesite. Escucha a tu cuerpo!

Dicen que el cuerpo es el templo en el que vive tu alma… Por ello, cuídalo para que no se derrumbe antes de tiempo!

 

 

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