Nada es una casualidad

buena suerte

No es cuestión de suerte!

Ayer, precisamente, compartía un escrito de una maestra de Reiki con la que se ha creado una conexión especial. Su artículo se llama ¿ Crees en la buena suerte ?.

En éste, hace una reflexión sobre esta típica expresión, dónde afirma que esa frase que decimos tan a  la ligera, no está tan “improvisada” cómo nos parece. Es un trabajo personal, el cual, a veces con un tiempo de margen, ve brotar sus frutos. De hecho, en mi artículo de la diferencia entre Karma y Destino, también hablo un poco de ello. En cómo, nuestras acciones y manera de afrontar la vida es lo que nos hace conseguir o no ciertas cosas en ésta.

Es más, mi maestro y Swami también afirmaba algo con lo que estoy totalmente de acuerdo con él: “Las casualidades no existen”. Y, es que, todo sucede por alguna razón (aunque quizás no es de la manera en la que la imaginábamos, en la mayoría de los casos).

Hay otra gente que opina que no existen las casualidades, si no las causalidades. Es decir, que las cosas pasan porque hemos creado una causa.

Según la RAE, el significado de “Casualidad” es: Combinación de circunstancias que no se pueden prever ni evitar.

Todo pasa por una razón. Lo que pasa es que, a veces, nuestra mente no es capaz de entender ni percibir porqué pasa esto y de tal manera. Es más, nuestra mente juega un papel muy importante dentro de lo que recibimos en la vida. Pues con los pensamientos, además de nuestras acciones, atraemos cosas y situaciones. Por ello, también se dice que: “Cuidado con lo que piensas, pues puede hacerse realidad”.

No sólo somos responsables de nuestras acciones, si no, también, de nuestros pensamientos y actitudes.

Evita las quejas y gruñidos

Hay gente que siempre se está quejando, o ve la parte negativa de todo. Esta gente nunca progresa, y aunque tenga todo lo que necesite, nunca será feliz.

Es más, el otro día, leí en la prensa que Europa es el continente más triste. ¿Tiene sentido, cuando tenemos muchas cosas por las que dar gracias y ser felices? Sin embargo, en zonas más pobres dónde no tienen ni para comer, ves a sus gentes siempre con una sonrisa en sus caras.

Por ejemplo, nos quejamos mucho de “que mierda de país”. Pues, por qué no miras el lado positivo y, tal vez, te sorprendas: el clima (buena dosis de sol y no temperaturas extremas), ubicación geográfica (gracias a ello no tenemos desgracias naturales), la comida, podemos ir caminando a todas partes, no hay toque de queda, etc.

Sin embargo, siempre nos quejamos, en lugar de valorar todas las cosas buenas que tenemos y de ponernos a trabajar duro para arreglar el país. Para que el mundo sea un mundo mejor, no significa que lo abandonemos a los 4 mandamases de turno y nos desentendamos de él. Aporta tu grano de arena y verás resultados increíbles. Sé esa gota de agua salada y maravillosa de las que el océano se compone.

¿ Por qué le pasan cosas malas a las buenas personas ?

Hay gente que piensa: “Siempre le pasan cosas malas a la gente buena”. Sinceramente, creo que esa cosa mala que viene, es para enseñar algo a esa persona, o para evitar otra situación que le hubiera supuesto en un futuro algo peor. Sin embargo, cuando estamos en el mal trago, lo único que somos capaces de pensar es: “¿qué he hecho yo para merecer esto?”

Varios ejemplos tontos que puedo poner, personales míos por ejemplo:

1.       Para mí era mi peor pesadilla romperme los dientes, pues desde pequeñita había sufrido mucho en el dentista para tener una sonrisa de anuncio. Sin embargo, cuando tuve un accidente, y me rompí las 2 palas de delante, no fue para tanto. Me las arreglaron, y encima me quedaron mejor qué antes!!

2.       Siempre he sido una persona muy activa. Necesitaba ir a mil, estar cargada de actividad. No dejaba descansar a mi cuerpo ni un segundo, maltratándolo con un agotamiento excesivo. Como yo no eché el freno, la vida me obligó a estar inmovilizada, de 3 formas diferentes (pues después de la primera no me quedó muy claro). Y, lo hizo en forma de accidente de coche, caída a la vía del tren y fractura del sacro. Dicen que a la tercera va la vencida…

A todas las personas buenas la vida pone pruebas, está claro. Pero, sinceramente, confío en lo más hondo de mi corazón, que si luchas con la verdad por delante y actúas de buena fe sin esperar nada a cambio, al final todo por lo que luchaste llega. Al igual, que toda la gente que actúa para herir a los demás, la vida lo acaba poniendo en su lugar; pues, ya dicen que: “a cada cerdo le llega su San Martín”. Y, a lo que el cerdo decía: oing, oing; el granjero respondía: hoy no, mañana!

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