La diferencia de estar iluminado a iluminar con tu luz a los demás

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La humildad es la clave del éxito

Hoy en día, por ejemplo, en Barcelona, encontramos un centro de yoga a cada dos calles. Eso significa que encontramos todo tipo de instructores. Sin embargo, tengo much@s conocid@s, además de alumn@s y ex-alumn@s que han tenido una experiencia negativa con el yoga. No con el Yoga en sí, si no en la manera de enfocar la clase del instructor que le tocó aquel día.

En mi opinión, el profesor de yoga debe impartir la clase por y para sus alumn@s. Dándole herramientas para que cada cual, con su cuerpo y sus inquietudes mentales obtenga los mayores beneficios de ésta. Podría resumir en varios puntos algunas cosas que tod@s deberíamos tener en cuenta:

  • No es mi práctica personal. Por ello, no es necesario que hagas la clase, con que muestres de vez en cuando algún ásana, con las directrices de tu voz, y con algún toque de corrección sería más que suficiente. Si prácticas en la clase que estás, no podrás prestar atención a tus alumn@s.
  • Adapta cada clase al nivel o a tipo de gente que tengas. Si son principiantes, no les empieces enseñando posturas avanzadas, pues esto hará que se frustren o que se lesionen. Además, deberás tener en cuenta, si a alguien le tienes que dar versiones según patología, lesión, etc.
  • Ten cuidado con las correcciones. Nunca quieras llevar al alumno mucho más allá, sentándote encima, por ejemplo, ya que puedes lesionarlo. Siempre puede profundizar si le realizas pequeños toques que le ayuden a tomar consciencia de la dirección o a corregir por él mismo la postura. También, puedes mostrarle “ir más allá” con la ayuda de su respiración.
  • Nunca les eches reprimendas, ni les digas que está mal lo que está haciendo. Deshaz con él la postura, y vuelve a entrar en ella con él correctamente. Anímalo en todo momento, no le hagas comentarios negativos.
  • Ayúdalo a encontrar el Sthira-Sukham en el ásana. Esa actividad, dentro de la relajación.
  • Promueve el Ahimsa (la no violencia) en su práctica. Qué no se exceda en sus límites y acepte los límites de su cuerpo o su mente ese día.
  • Si son principiantes, enséñales la respiración correctamente, pero si ves que eso es algo que les estresa demasiado, aconséjales que se centren en el movimiento y ya llegará la combinación de ambas.M
  • Mímales y ayúdales en todo lo posible. Si te preguntan algo que no sabes, practica Satya, no les mientas, pues nadie lo sabe todo.

….

Hay muchas más cosas que puedes hacer por ell@s, en lugar de demostrar lo bien que haces tú las posturas, pues para ver a un “pretzel” humano, como dicen en Estados Unidos, puedes ir a ver El Cirque Du Soleil.

Este artículo lo escribí porque me encontrado con mucha gente que no puede ni oír a hablar de yoga debido a su mala experiencia. Por ejemplo, un conocido que probó Yoga con Calor, se mareó en una de las primeras asanas, y en lugar de dejarlo salir de la clase, la profesora le prohibió moverse de su esterilla. Éste permaneció estirado encima de la esterilla una hora y media!!!!!

A mí much@s alumn@s me enseñan muchas cosas cada día. Yo no soy ni más ni menos que ell@s. Simplemente les ofrezco unas herramientas para su trabajo personal.

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