Haz lo que hagas lo mejor posible

Sé bueno. Hazlo bien.

Sé bueno. Hazlo bien.

En el campo del Yoga se trabaja mucho el desapego. El no aferrarte a nada ni a nadie; ya que ello acarrea muchos pensamientos y sufrimiento a nuestra mente. Hay que “dejarse llevar” por la vida, aceptando de forma abierta y agradecida todos los cambios, pues éstos suelen ser buenos. El cambio es movimiento. El movimiento es vida.

Sin embargo, no hay que confundir el desapego con la dejadez, la indiferencia o el no implicarse en las cosas o en tu trabajo.

En los tiempos que corren, en los que tener trabajo se considera algo más importante que tener una buena salud, mucha gente “perdida” o en paro ha creído escuchar la “llamada del Yoga” (entre otras disciplinas), porqué es una persona de gran flexibilidad, el yoga está de moda y se ve como una fuente de ingresos muy “fácil”… Pero, ni les gusta tratar con la gente, ni son pacientes y lo único que les importa es ser el centro de atención (enseñándoles a sus alumnos principiantes lo bien que sabe hacer la postura sobre la cabeza, por ejemplo, cuando, para mucha gente, está contraindicada si no se tiene una buena práctica).

Por ello, cada vez más, encuentras instructores que no corrigen a los alumnos ni saben ofrecerles alternativas para diferentes patologías, llegando, incluso, a lesionarse en algunos casos, etc. Lo único que hacen estos profesores es hacer su práctica en clase, mirarse en el espejo y quejarse el día que sólo tienen una persona en clase, y podrían estar aprovechando ese tiempo para hacer otras cosas.

Cuando enseñas yoga, la clase es por y para tus alumnos, ya sean 1 o 50. Tú no practicas, como mucho muestras, y estás por ellos al 100% (eso sí, si haces alguna corrección, siempre debes tener en cuenta tu seguridad, haciéndolo con una buena postura, o simplemente con la voz o un pequeño toque).

Una vez conocí a un doctor joven en un avión, y le pregunté: “si alguien tiene una urgencia durante el vuelo, deberás salir a atenderlo, por lo del juramento hipocrático, verdad?”, a lo que respondió: “Yo no pienso decir nada”, por ello, le respondí: “tranquilo, yo lo haré por tí. Gritaré que a mi lado tengo un médico!”.

Hay que seguir el Dharma de cada uno. Como dijo Krishna a Arjuna en la Bhagavad Gita; “si eres un guerrero, tu deber en la vida es luchar.” No intentes hacer lo que no te pertoca. En la Gita también podemos leer: “Cumple con tu Dharma, aunque lo hagas no muy bien, mejor que cumplir el Dharma de otro perfectamente”.

Aunque, por otro lado, tanto si haces lo que no te pertoca como lo que sí: no olvides nunca poner el corazón, tu consciencia y tus ganas en aquello que hagas. Da lo mejor de tí, sin esperar nada a cambio; porque sólo así recibirás la auténtica recompensa: sentirte bien contigo mismo.

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