El Karma Yoga o de la Acción desinteresada

Cada uno da lo que tiene en su corazón

Cada uno da lo que tiene en su corazón

Un día, un importante y adinerado empresario vio a un pobre que estaba viviendo en la calle, y le dio un carrito lleno de basura. Al día siguiente, cuando se volvieron a encontrar, el señor sin techo le entregó el mismo carrito al empresario, sólo que lleno de flores. A esto, perplejo, le preguntó el ricachón: ¿por qué haces esto, si yo te lo di lleno de basura? A lo que el vagabundo respondió: cada uno da lo que tiene en el corazón.

El Karma Yoga o el Yoga de la acción desinteresada es uno de los grandes protagonistas en la Bhagavad Gita. Es una de las lecturas más importantes de la filosofía hindú, pero además es uno de los libros más relevantes dentro de la bibliografía internacional. Es un poema épico, extraído del Mahabharata.

La acción desinteresad es una gran lección, que todos deberíamos aprender e integrar en nuestras vidas.

Cuando actuamos sin esperar nada a cambio, es cuando lo estamos haciendo de corazón, haciendo que nuestros actos sean más nobles.

Hay muchas personas que ya lo practican en su día a día como algo normal, sin embargo, también es verdad, que cuando alguien se mete en el camino del Yoga, intenta trabajarlo mucho más.

Es dar lo mejor de ti en todo momento, sin esperar recompensa. Si actúas, que sea de corazón, porque si no, tus actos no serán puros ni verdaderos.

Si actúas siempre, movido por la recompensa, no serás feliz. Es decir, si actúas siempre esperando un algo a cambio, si ese “algo” no llega, sufrirás, te enojarás y no disfrutarás de la vida.

Por ejemplo, un abogado importante, que en estos tiempos que pasan, se queda sin trabajo. Encuentra puesto como reponedor de supermercado. Él acepta que esto es un momento de su vida, y ahora, por la situación actual debe hacerlo. Él va a trabajar cada día con su mejor sonrisa, implicándose en su trabajo, esforzándose, sin tener en su mente un constante pensamiento de: “voy a trabajar duro, para llegar a ser el encargado con mis estudios y mi inteligencia en este lugar, en un par de meses”. Si él, tiene este pensamiento en su mente, y no sucede, va a sufrir y lo pasará mal. Sin embargo, si él no lo piensa, lo más seguro es que lo llamen, incluso, para volver a ser abogado y, encima, se llevará una grata sorpresa.

El dar a los demás alegra el propio corazón, porque el que da algo de corazón, la mejor recompensa que puede recibir es una sonrisa sincera. Es más, si das sin esperar nada a cambio, lo más probable es que la vida te de lo mejor de ella. ¿Por qué no empiezas a practicar Karma Yoga?

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