Duda de mi, pero no de ti…

Un verdadero maestro es áquel que te muestra como ver desde tu interior.

Un verdadero maestro es aquel que te muestra como ver desde tu interior.

La gente que empieza a practicar Yoga o empieza cualquier tipo de técnica de desarrollo personal, suele ser, en muchas ocasiones, porque le ha pasado algo en su vida y se ve “desbordado” o perdido y busca ayuda o respuestas.

Por ello, el ser Profesor de Yoga no es tan fácil como muchos se creen. No consiste en ser flexible ni en confeccionar secuencias de posturas. Es mucho más que eso. Tienes que dar mucho de ti. Hay una frase que dice: “Un maestro es como una vela, se consume a sí mismo para dar luz a otros.”

E, igual que en todos los campo, hay profesores preparados y otros no tanto. Por esta razón, tienes que estar muy “alerta” cuando eliges un centro de Yoga o seguir a un profesor. Pues, puede no ser oro todo lo que reluce. De hecho, se debería huir de los que van de grandes gurús y tienen la verdad absoluta y confiar en los más humildes y cercanos.

En realidad, el verdadero maestro, está en tu interior. Cada ser es completo y tiene todo lo necesario para mejorar o cambiar su vida. Sólo que, a la gran mayoría nos cuesta creérnoslo.

Un profesor de Yoga es como un jardinero, planta una semilla en tu interior. Sin embargo, para que esta planta crezca y dé un hermoso fruto son necesarios otros factores: la fortaleza del vegetal; las condiciones climáticas; si es atacado por alguna plaga… Y, así, muchas más cosas.

Tú eres el único que con tu esfuerzo, sabiduría y coraje puedes hacer que ello florezca de la más bella de las maneras. Eso sí, no suele ser un trabajo fácil y muchos se rinden por el camino.

Lo que viene a resumir el enunciado de hoy es que respetes a tu maestro y tu voz interior. Es decir, no creer todo a pies juntillas lo que te vendan. Pues el mundo está lleno de vende motos. Y, hoy en día, el yoga está de moda. Si un profesor te explica algo, cuestiónalo, infórmate y experiméntalo. Pero quizás, lo que es para él cierto, no resuena con tu verdadera naturaleza. Sé fiel a tu corazón y no tengas miedo de expresar tu verdadero yo (siempre que no dañes ni maltrates a otros, por supuesto).

Mientras lo hagas todo con ilusión, dicha y corazón irás por buen camino… El mundo está lleno de rosales, vides, manzanos, tomateras… ¿Qué eres tú?

Deja un comentario