Desapégate!

Conocimiento es aprender algo cada día. Sabiduría es desapegarte de algo cada día.

Conocimiento es aprender algo cada día.
Sabiduría es desapegarte de algo cada día.

Muchos profesores de Yoga nos hablan de la importancia del desapego. Sin embargo, no nos suelen dar ejemplos cercanos para que podamos comprender el concepto un poco mejor.

El desapego, al igual que muchas otras cualidades que se pueden trabajar en el campo del Yoga, debe ponerse en práctica tanto en la esterilla como en nuestra vida diaria. Lo que sucede, es que en muchas ocasiones no prestamos atención a las pequeñas lecciones que nos ofrece la vida. Siempre buscamos alguna acción que reluzca, en lugar de empezar por los detalles más minúsculos. Éstos pueden parecernos insignificantes, pero dicen mucho de una persona y de su desarrollo o crecimiento personal. Pero, para ser grande, primero hay que aprender a ser pequeño: La humildad es la base de toda verdadera grandeza.

Algunos ejemplos de desapego en tu práctica de Yoga:

  • Colocar siempre tu esterilla en el mismo lugar de la clase. Hay gente que está obsesionada por tener “su sitio.” Llegándose incluso a molestar con alguien que llegue antes y se ponga ahí. La lástima de quedarte siempre en el mismo lugar es que nunca podrás obtener otras perspectivas de la clase.
  • Enfadarte si la clase la da otro profesor de Yoga. La vida está llena de imprevistos y los profesores de Yoga no están exentos de ellos. Por eso, aunque tengas preferencia por un instructor, no te enfades al ver que ese día está enfermo y viene un sustituto. Seguramente, aprenderás cosas nuevas.
  • Querer siempre realizar sólo las posturas en las que te sientes cómodo. Hay personas que son más flexibles que fuertes; más fuertes que flexibles; fuertes y flexibles; ninguna de las dos (como algunos de los principiantes dicen). Pero, igual que en todo, cada uno se siente más cómodo (o “le salen mejor”) en ciertas posturas. En algunos casos, hay gente que sólo quiere practicar las posturas en las que “pueden lucirse”, pero lo beneficioso para el cuerpo es realizar tanto las que gustan, como las que no tanto. Aquí, intenta salir de esa “zona de confort” y “disfruta” de los retos. En muchos casos, al principio una postura que te resulte horrible puede convertirse en tu favorita, en un futuro.
  • Esperar que no haya cambios en tus posturas o cuerpo. Los asanas, al igual que nosotros, están vivas. Y, dependiendo de cómo nos encontremos ese día, la postura saldrá “mejor o peor” (según nuestro criterio). No todos los días nuestro cuerpo y mente están al 100%. Por eso mismo, hay varias opciones para hacer las posturas y no siempre tienes que elegir la misma.
  • Etc.

Algunos ejemplos de apego en la vida:

  • Querer que siempre todo se haga a tu manera. Aceptar otras formas de hacer las cosas pueden ampliar tu visión de la vida e, incluso, encontrar algo que te funcione mejor que lo que estabas haciendo hasta ahora. Ábrete a escuchar a los demás y a contemplar más opciones.
  • Hacer siempre el mismo camino de casa al trabajo. Si vas caminando al trabajo, por ejemplo, ¿por qué no optas por descubrir nuevos caminos para llegar a él? Hay que ofrecer nuevos estímulos a nuestros sentidos cada día. Y, si eres observador, seguro que encuentras cosas curiosas y/o divertidas que ayuden a afrontar la jornada laboral.
  • Acumular cosas o prendas de vestir que no usas. Encontramos personas que se compran unos pantalones para “cuando adelgacen” y los guardan toda la vida. O guardar cosas que ya no usan “por si acaso”. Desprenderse de lo innecesario es muy bueno en muchos sentidos, además, ganarás espacio!
  • Enfadarte porque hay algún imprevisto en tu rutina diaria. La vida está llena de “cosas del directo”, porque no es un programa de televisión. Por ello, intenta tomar los imprevistos que puedan surgir de la mejor manera, pues te ayudará mucho. Por ejemplo, te diriges al bar donde cada día te tomas el café, pero: oh, no! está cerrado!! No te enfades! Prueba otro cercano, en el que quizás puedas disfrutar de un zumo natural delicioso!
  • Etc.

El desapego no significa que no puedas poseer nada, es que nada te posea a ti.

Practicar el desapego te ayudará a disfrutar más de tu vida.

La libertad comienza cuando te desprendes de todo aquello y de todos aquellos que no te dejaban sentir libre.

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