Cuida tu cuerpo sin identificarte con él

Tu cuerpo es el templo de la naturaleza y del espíritu divino

Tu cuerpo es el templo de la naturaleza y del espíritu divino

El Yoga te dice que debes mantener la conciencia testigo. No debes identificarte con el cuerpo, por ejemplo, ni con la mente. Tú no eres tu cuerpo. Tú no eres tu mente.

Sin embargo, el cuerpo es el templo donde habita tu espíritu. Es por ello, por lo que debes cuidarlo de muchas y diferentes maneras.

No eres tu cuerpo, pero debes velar por su bienestar, pues te ha de durar toda esta vida. Cuídalo, pero sin obsesionarte en extremo.

Cuida tu cuerpo con…

  • Ejercicio equilibrado. El cuerpo hay que moverlo. El movimiento es vida, incluso cuando hay alguna lesión (sólo que tienes que hacer los ejercicios indicados y evitar los perjudiciales). Los músculos necesitan fortalecerse, pero también flexibilizarse; por ello el Hatha Yoga es un buen “ejercicio” para nosotros. Aunque, además, habría que incluir un poco de ejercicio aeróbico, como caminar nadar, bailar, etc.
  • Descanso equilibrado. Al igual que el ejercicio es necesario para que nuestro cuerpo no se “oxide”, necesitamos que descanse. Es muy importante dormir bien por la noche, así como saber escucharnos y parar el día que lo necesitamos. Tras un gran esfuerzo, tanto físico como mental: descansa!
  • Comer saludablemente. Es más importante de lo que mucha gente imagina. Intenta llevar una vida sana, sin frituras ni pastelería procesada o platos preparados. Intenta variar según la estación del año los alimentos, y toma verdura y fruta fresca. Intentar suprimir de tu lista el azúcar, la harina refinada, bebidas carbonatadas, alcohol… Eso sí, porque un día tomes un trozo de pastel no te va a pasar absolutamente nada!
  • Limpieza. Dúchate cada día. Por la mañana. Después del ejercicio. No hace falta que uses jabón (de hecho, hay que andarse con ojo con cual usas). Empieza por agua calentita y acaba con fría, te sentará mucho mejor. No descuides tu boca. Es muy importante cepillarse los dientes después de las comidas, usar el hilo dental y limpiar tu lengua (donde se acumulan mucha suciedad). Además, de vez en cuando, puedes usar la Neti para limpiar tus fosas nasales con agua templada con sal.

Además…

Escúchate. Presta atención a las señales que te hace tu cuerpo. El cuerpo es sabio. Es la máquina más perfecta que hay; pues se va “adaptando” a lo que hace falta en cada momento.

Haz caso de tu intuición y respétala. Si sientes que hoy no es el día para salir a correr, por ejemplo, no salgas (no por pereza, si no, quizás, porque hoy estás muy agotado y podrías lesionarte).

Mímate. Concédete esos caprichos saludables que te hacen sentir tan bien: tomarte un zumo natural en una terracita, darte un baño con sales, pasear por la orilla de la playa descalzo al atardecer…

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