Cuando parece no haber salida

atardecer con mar en calma

Todo llega, todo pasa

Todos nosotros hemos pasado por una situación desagradable y estresante, al menos, una vez en la vida.

En algunos casos, esta situación produce una gran tensión, nerviosismo, insomnio, etc… Que se convierte en una gran sacudida para nuestro organismo e, incluso, para nuestra salud. Nos encontramos en el ojo de la tormenta, haciendo que no podamos pensar ni actuar con claridad, hasta tal punto que creemos no tener salida. Sin embargo, de lo único que no hay salida es de la muerte, y muchos dicen que hay más vidas…

En estos momentos, toda persona necesita que le “echen un cable”. ¿Qué significa esto? Pues, ni más ni menos, que pidamos ayuda. Aunque en realidad, la fuerza está en nuestro interior, muchas veces no somos capaces de sacarla o dirigirla correctamente. Por ello, tal vez, necesitemos hablarlo con alguien de confianza, además, de ser asesorados por un buen profesional (ya sea: naturópata, psicólogo, masajista, acupuntor, etc.).

Por otra parte, no debemos dejar que todo el trabajo recaiga sobre el especialista, es decir, nosotros debemos efectuar el verdadero trabajo.

Para esto, debemos tomarnos un tiempo para “parar“. No es nada fácil encontrarse cara a cara con el problema uno solo, pero debes detenerte un instante, contigo mismo a solas y preguntarte ¿qué está pasando y por qué me afecta de esta manera? El porqué está pasando es muy sencillo (aunque en ese momento no seamos capaces de verlo): La vida me está queriendo enseñar algo y debo agradecerlo. Lo sé!! Suena fácil, pero es difícil de narices!! Agradecer qué te pase algo malo?? Qué locura, verdad?? Lo que no vemos en ese instante es, que a veces, las cosas “malas” pasan por algo. Intenta afrontarlo lo mejor posible, porque, si aprendes la lección algo maravilloso llegará. Por eso existe esa frase de: ” Que las cosas no salgan como las hemos planeado, puede ser un verdadero golpe de suerte “. Es más, ¿qué es mala o buena suerte? A continuación una pequeña historia china muy conocida…

Un campesino tenía un caballo con el que trabajaba la tierra. Un día, éste escapó a las montañas. Los vecinos del hombre le dijeron que se apenaban por lo que le había pasado, pero él decía: ¿Mala suerte? ¿Buena suerte? ¿Quién sabe? Una semana más tarde, apareció el caballo con varios caballos salvajes más. En ese momento, los vecinos le felicitaron por su buena suerte, a lo que él respondió:¿Mala suerte? ¿Buena suerte? ¿Quién sabe? El hijo del campesino intentando domar un caballo salvaje, cayó y se rompió la pierna. Los vecinos volvieron lamentando el suceso, él dijo: ¿Mala suerte? ¿Buena suerte? ¿Quién sabe? Una semana más tarde, el país cayó en guerra, por lo que el ejército entró en el pueblo para reclutar a los jóvenes para la batalla. Al ver al hijo del campesino con la pierna rota, lo dejaron en casa. ¿Había sido mala suerte? ¿Buena suerte? ¿Quién sabe?

En resumidas cuentas, cuando estés al borde del abismo, no desesperes… La vida es una película, lo peor que te puede pasar, en el caso que te decidas a saltar a un nuevo cambio (sin dejar al con corazón y la cabeza de lado), verás que aparece Ironman y no caes al vacío!!

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