Cómo progresar en tu práctica

secuencia

La práctica de Yoga es como todo aprendizaje: lo ideal es empezar por las opciones más sencillas, para poder, así, crear una base estable. Una vez asimilados ciertos conceptos en tu cuerpo y mente, tu respiración te llevará más lejos.

Otra cosa muy importante es saber de qué punto se parte. Es decir, aceptar dónde estás y hasta dónde puedes llegar hoy. Sólo así avanzarás de forma adecuada. Ya que si pretendes ir mucho más allá de tus posibilidades puedes encontrarte con 2 problemas importantes:

  1. Lesionarte
  2. Frustrarte

El saber dónde te encuentras es muy importante. Además, cada día y cada práctica es diferente. Si has tenido una discusión en el trabajo, o estás acatarrado, no puedes exigirte lo mismo que un día en el que estabas de vacaciones totalmente descansado. Por ello, observa y acepta el momento. También, huye de los pensamientos de lo que hace o donde llega tu vecino de esterilla, o aquella persona del libro de Yoga que tienes en casa.

Eres tú, hoy y ahora! Acepta y fluirás con tu respiración, hasta tal punto, que el día menos pensado, ésta te sorprenderá!

Hay escuelas en las que siempre se repiten la misma secuencia y las mismas posturas. Eso es bueno, y no tan bueno. Por un lado, está bien repetir una secuencia para familiarizarte con las posturas, los nombres y el poder realizarla al ritmo de tu respiración. Sin embargo, como todo en esta vida, hay que ir cambiando y ofreciendo nuevos retos, estímulos y sensaciones al cuerpo y a la mente, para no caer en la rutina y el estancamiento.

Por esto, cuando ya se conocen varias posturas, es muy beneficioso ir cambiando la secuencia. Puedes:

  • Introducir nuevas posturas
  • Ofrecer opciones de posturas más avanzadas
  • Cambiar el número de respiraciones en cada postura o el ritmo de la clase
  • Cambiar el orden de las posturas
  • Etc

Al ir introduciendo pequeños cambios, verás que no serás un robot que se sabe de memoria una secuencia en la que ya no siente apenas estiramiento o nuevas sensaciones. Esto te ayudará a estar más presente en el aquí y en el ahora, pues tendrás que estar atento a estos cambios y abierto para experimentar nuevas sensaciones con sus retos añadidos. Beneficiando, con todo esto al cuerpo y al cerebro.

Otra práctica, sería la de trabajar una postura algo más avanzada en la que tomas total conciencia de ella en sus 3 fases: entrada, mantenerla y salida. Pues, la mayoría de personas, el entrar a una postura y/o salir de ella suelen hacerlo de una manera brusca, con saltos, rebotes… El reto es llegar a ella y salir de ella de una manera totalmente armónica y delicada, ahí se descubre al verdadero yogui.

El creador del método Pilates dijo en una ocasión: “Roma no se construyó en una hora. Por lo que paciencia y persistencia son cualidades imprescindibles en el logro de cualquier esfuerzo que merezca la pena.”

Ante todo, si quieres profundizar en tu práctica de Yoga: practica y siente, siente y practica!! Sólo practicando descubrirás cosas que jamás pensaste que pudieras hacer o sentir!

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