Aléjate de los pensamientos preconcebidos

No des nada por supuesto...

No des nada por supuesto…

La mayoría de nosotros hemos crecido con ciertos esquemas mentales y códigos, los cuales nos hacen tener en muchas ocasiones pensamientos preconcebidos. Pues bien, yo te animo a que te descodifiques y te vuelvas a programar. ¿Cómo? ¿Por qué?

Las ideas preconcebidas, el juzgar por el aspecto o tener ciertas expectativas ante muchas cosas nos hace que no disfrutemos todo lo que podríamos disfrutar de una situación, o ya ir con una actitud poco abierta y positiva.

Intenta que no sea así, pues te sorprenderás gratamente.

Ante una nueva experiencia y/o aventura, no intentes imaginar o predecir cómo será. Simplemente, cuando llegue el momento, déjate llevar.

Sorpresas en una clase de Yoga

Yo siempre digo que mis mejores maestros son los alumnos, y lo seguiré manteniendo por el resto de los días. ¿Por qué? Pues porque cada alumno es un ser único, con una anatomía y una “mochila” singular (lesiones, sentimientos reprimidos, miedos, etc). Ya que por muchas lecciones de importantes eminencias que recibas o buenos libros teóricos que estudies, lo que más te enseña es vivir la experiencia.

Toooooooooooooooooodos mis alumnos me enseñan día a día, pero, a veces, dónde menos te lo esperas, están esos grandes maestros, que te convierten en el más dichoso de los aprendices.

La gente más humilde es la que te dará las más grandes lecciones. Es por ello, entre otras cosas, por lo que yo huyo de aquellos que se autoproclaman gurús o su verdad es la absoluta. En estos casos, te recomiendo que te cuestiones sin parar ¿Esto es bueno para mi?, así como experimentar por ti mismo.

Por ejemplo… Empecé en un grupo ya formado, casi a final de curso, que contó con una profesora a la cual tenían mucha estima (en estos casos siempre cuesta un poco encajar, porque tienen su rutina, modo de hacer, complicidad, etc). Pues bien, al entrar, les gusté, pero había un señor al que tengo un gran aprecio y que me dijo que se me veía como si para mí eso era un simple trabajo y un poco más bien tirando a gimnasia (Punto A. yo llevaba una temporada de gran estrés para arriba y para abajo, y eso, se acaba transmitiendo. Punto B. Yo no suelo vestir a lo gurú, es decir: ni voy de blanco ni llevo ropa especial, simplemente voy cómoda). Para mí, este comentario me hizo recapacitar. ¿Qué podía hacer para que se sintiera mejor? Él me comentó que necesitaba más tiempo para disfrutar del ásana. Así que, decidí aguantar más respiraciones en las posturas. Además, le dije que si quería leer mi web, que escribía algunos artículos sobre Yoga. Él, leyó varias cosas, y yo cambié algunas cosas en mi clase. Y, ambos salimos beneficiados. Él me dijo, que se sorprendió, que vio en lo que escribo algo más que una chica que imparte una hora de yoga y ya está en un centro deportivo.

Moraleja: En el caso de que yo no hubiera escuchado a este hombre o me hubiera tomado mal su comentario, no hubiéramos conseguido nada, ni él ni yo. Sin embargo, los dos abrimos la mente y llegamos a un estado en el que disfrutamos cada clase. Yo aprendí de un señor que no tiene título de yoga, pero sí gran experiencia en la vida, y al revés.

Al igual que la mente, debemos abrir el corazón para disfrutar al máximo de la vida y las relaciones con los demás.

Da siempre una oportunidad para escuchar, antes de pasar de largo. Eso sí, si ves que ese comentario va a hacer daño o esa persona sólo te quiere por el interés, también tienes que saber decir que no y saber discriminar, en el buen sentido de la palabra. Una cosa es estar abierto, y otra muy distinta es que se aprovechen de ti.

Puse este ejemplo, pero la verdad es que soy muy afortunada, pues tengo GRANDES alumnos, que cada día me dan una alegría o una bella lección.

 

2 comentarios

  • Àngel(Tierra Roja)

    Primero de todo,quisiera felicitarte por desear compartir todos estos pensamientos y sentimientos profundos con todos nosotros.Creo que es apasionante que hayas creado esta página,donde podemos apreciar aún con más detalle el alma espiritual que te mueve.
    Tengo el privilegio de ser uno de tus alumnos en el Centro Tierra Roja,y aunque hace poco que formo parte de tu clase,desde el primer dia me sentí muy cómodo e intuí que tus clases iban mucho allá de lo meramente físico.
    Pienso que pocas personas saben trabajar el cuerpo y la mente tan bien,se nota que lo haces desde el centro de tu energia vital!!
    He cursado clases de yoga,streching y danza en el pasado con personas muy profesionales,y desde luego tus clases me han devuelto la alegria y las ganas para volver a estar activo.
    También sufrí un accidente que me lesionó la pierna,y tuve que estar inmovilizado por bastante tiempo,con la ganancia de peso que ello conlleva,y el desánimo que esto puede causar.
    Aunque luego tuve mucha fuerza para salir del trance,el trabajo y las obligaciones tomaron protagonismo en mi vida,y no volví a ejercitarme,por falta de tiempo.Pero mi decisión de apuntarme a este Centro maravilloso de grandes maestros,ha renovado mis energias y mi fuerza,y me ha devuelto la alegria de volver a ser yo mismo. Quizá algunas personas piensen que exagero un poco,pero no es así,ya que valoro muchísimo tu ayuda,a un nivel espiritual y humano.
    Muchas gracias y decirte que me han encantado tus artículos,y que los leeré a menudo,siempre que tenga la oportunidad.
    El Universo desde luego,sabe hacer buenos regalos!!!
    Àngel

    • Muchas gracias, Àngel, por abrir tu corazón y compartirlo.
      Yo, también, me siento genial cuando acabo una clase en Tierra Roja.
      Puede ser que el Universo haga buenos regalos… Aunque también puede ser, que nosotros tengamos algo que ver en cruzarnos con gente que realmente merece la pena encontrarse con ellos en la vida.
      Facundo Cabral dijo: “Haz lo que amas y serás feliz. El que hace lo que ama está benditamente coronado al éxito, que llegará cuando deba llegar, porque lo que debe ser, será y llegará naturalmente.”
      Namaste

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